Por Ángela Posada-Swafford.

Día 2-Serranilla, a bordo ARC 20 de Julio, Septiembre 19

 

Abro los ojos con el alzarriba y descubro a Beacon Cay a estribor por mi ventana del camarote de oficiales N.7. Beacon es el islote más grande y el único que tiene vegetación del complejo de cayos de Serranilla. El terreno sumergido de todos ellos está aún por explorar, y a eso venimos.

A media mañana la cubierta de popa es un mar de morrales, bultos, canecas plásticas y cajas de alimentos. En medio de una algarabía controlada y un mar moderado Condición 2 los científicos bajan uno a uno por la escalerilla de cuerda hasta la Queen Conch y se dirigen a la pequeña isla, enmarcada en una raya de arena luminosa.

Yo resuelvo quedarme un día más a bordo, gozando de la calma y comodidad para trabajar. Después de todo, hoy es el día de instalarse. A la hora del almuerzo el Teniente de Navío Rendón me escolta galantemente a la Cámara de Oficiales, donde tengo el privilegio de sentarme a la mesa, rodeada de caballeros del mar. Una copa de vino tinto y unas bellas palabras sobre nuestra marina misión, antes de regresar al trabajo de darle cuidados al buque.

En mi ventana, Serranilla aparece y desaparece bajo un cielo de grises claros.